Se localiza a escasos metros de la boca de la Cova des Ponent, con la que mantiene conexión a través de un estrecho conducto impenetrable. Dicho orificio fue utilizado en época indeterminada para arrojar restos óseos humanos, circunstancia que añade un evidente interés arqueológico a la cavidad.
Desde el punto de vista morfológico, el nivel inferior presenta una tipología claramente asociada a procesos de colapso, con predominio de bloques y escasa presencia de concrecionamiento. En contraste, el piso superior alberga un notable desarrollo de espeleotemas, con abundantes y variadas formaciones.

Acceso a la cueva.
Planta superior en el que abundan variados espeleotemas.

La planta superior presenta indicios de haber albergado agua en alguna pequeña balsa.